Psicólogo
Me llamo Adrián, y sí, conozco bien la ansiedad.
No solo desde los libros, los másteres y las terapias de tercera generación —que también—, sino porque la he vivido. La opresión en el pecho, la cabeza en bucle, el cuerpo en alerta… me son familiares. A veces, siguen apareciendo.
Y justo por eso decidí dedicarme a esto. Porque entendí que la ansiedad no aparece de la nada, y tampoco se va con fuerza de voluntad. Hay aprendizajes —ideas, creencias, formas de relacionarnos con lo que sentimos— que la sostienen. Y eso se puede trabajar.
Sigo formándome constantemente. No porque suene bien decirlo, sino porque las personas no vienen con manual, y cada historia merece una mirada actual, informada y humana.
Mi objetivo: que salgas de consulta con la sensación de que esto, lo que sea que estés atravesando, ya no lo estás haciendo solo.

